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Lafita: “El gol en Gijón supone un reconocimiento al trabajo”

Lafita. Foto: Guillermo Calahorra. Heraldo de Aragón

Javier Mercadal. Zaragoza| Heraldo de Aragón 06/04/2012   

El canterano zaragocista fue el encargado de materializar la épica victoria ante el Sporting. Un tanto que le ha ratificado como uno de los hombres clave en la remontada blanquilla.

Supongo que habrá tenido muchas felicitaciones tras su último gol…
Desde que el equipo comenzó a remontar y a cambiar la dinámica que llevábamos han llegado felicitaciones por todos los lados. El gol que supuso la victoria en Gijón fue un poco la culminación a esas felicitaciones.

¿Personalmente, le ha supuesto algo especial ese gol?
No, simplemente el reconocimiento al trabajo. Pienso que la labor que vengo haciendo en los últimos partidos es prácticamente la mismo, pero hay veces que el marcar el gol, y más el de la victoria, hace que te lo reconozcan más. Estoy contento por el trabajo. Los goles al final llegarán o no, que espero que lleguen, pero el trabajo es lo que más me importa.

Públicamente, Jiménez le ha exigido más goles porque asegura que usted puede.
Prácticamente todas las temporadas he tenido mejores cifras que las que llevo en esta. Y, bueno, quiero conseguir más. Aún quedan muchos partidos y quiero conseguir más goles para ayudar al equipo. Creo que la segunda línea es muy importante para ayudar en el gol.

¿Existen diferencias entre lo que le pide Jiménez y lo que le pedía Aguirre?

Son dos conceptos muy distintos. Quizás, Aguirre era un aspecto más defensivo y Jiménez me transmite y me implica que sea más ofensivo. Mi juego siempre ha sido de medio campo hacia arriba y con el anterior míster, por la forma que tenía de jugar, que no es ni mejor ni peor, tenía que defender más.

Ahora parece actuar más como enganche.
Siempre he dicho que donde más cómodo me encuentro es como segundo delantero, pero tampoco va a jugar el equipo según la posición que a mí me apetezca. Esto es una plantilla muy larga y lo que importa es el equipo.

Se le suele comparar con el Lafita del Deportivo pero, ¿son jugadores comparables?
Soy el mismo pero la situación es muy distinta. No es lo mismo estar luchando por Europa que luchar todos los años por evitar el descenso. Hay veces que cuando estás en estas situaciones dejas de lado el juego bonito y te pones el mono de trabajo para salir de esta situación. Cuando estás en una situación más tranquila e incluso luchas por Europa disfrutas más en el campo e intentas otras cosas que no intentaría ahora.

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El club no malvenderá a Lafita

Angel Lafita. Foto: Heraldo.Toni Galán

Articulo en Heraldo de 13/07/11 CH.R.B.:

El Real Zaragoza prevé quedarse con el centrocampista aragonés salvo que reciba una oferta de entre 3 y 4 millones de euros

Ángel Lafita se encuentra en el mercado, pero no a cualquier precio. El Real Zaragoza ha resuelto que solo accederá a una venta del futbolista aragonés si la oferta cuadra con sus pretensiones, una tarifa que señala entre los 3 y 4 millones de euros. Si ninguna de las propuestas que se presenten por él en las oficinas del club satisface a la entidad, el Real Zaragoza está dispuesto a quedarse con Lafita una temporada más, la que sería la última de su contrato.

La cuestión de Lafita está bien diferenciada de otros casos de futbolistas en el escaparate: Obradovic, Uche, Braulio, Leo Franco. En el Zaragoza, desde el presidente a Javier Aguirre, se estima muy al alza el valor deportivo de Lafita a quien, en condiciones normales, se le aseguraría una plaza en la plantilla por su condición de chico de la casa y su rendimiento, creciente al final de la temporada pasada tras superar la tendinitis que lo lastró durante casi un año y medio.

La razón primordial por la que se daría luz verde a la salida de Lafita es económica. Con una única temporada de contrato, el Zaragoza tiene una ínfima capacidad financiera para armar una oferta de renovación por el centrocampista. La solución es la venta, amortizar parte de la recompra ejecutada en 2009 e ingresar dinero por un futbolista que mantiene un buen cartel dentro del fútbol español y también en el inglés. Este es el contexto que define la situación de Lafita en el Real Zaragoza, pero el club sostiene que no lo malvenderá. Dentro de la SAD se prefiere consumir la última temporada de contrato del jugador, antes que aceptar una oferta poco atractiva. Se entiende que el rendimiento que Lafita le aseguraría al Real Zaragoza es difícilmente sustituible con otro jugador y solo una oferta en los términos establecidos por Agapito Iglesias sacaría al aragonés de la entidad.

Sin ofertas oficiales.- En este momento, el Real Zaragoza no posee ninguna oferta con carácter formal por Ángel Lafita. Tampoco su agente, Manuel García Quilón, maneja proposiciones serias por él. Sí que ha habido, en cambio, consultas y tanteos. Los principales han llegado desde Villarreal y Valencia. El club castellonense sigue siendo una de las principales vías de salida de Lafita. El interés por él sigue intacto, pero el Villarreal también valora la opción de Camuñas, de Osasuna, una opción de coste inferior a la del futbolista del Real Zaragoza. Totalmente evaporada queda la ruta hacia Valencia. Tras la venta de Joaquín al Málaga, el nombre de Lafita cobró potencia en Mestalla como alternativa para el juego de bandas. Sin embargo, el Valencia se decantó por Pablo Piatti (Almería), por quien desembolsó 7,5 millones de euros.

En España, el resto de puertas son el Atlético de Madrid, Sevilla e incluso Málaga, otro de los clubes que preguntó por él. Solo la del Atlético se presume aún abierta. Más factible es la salida de Lafita hacia Inglaterra, un fútbol del gusto del jugador y de naturaleza idónea para sus condiciones. El aragonés está muy bien considerado en el mercado británico y tres clubes, fundamentalmente, han movido pieza por él: Wigan, Stoke City y Fulham. De todos ellos, el Wigan encabeza el interés. Tanteó al jugador hace poco menos de un mes y preparaba una oferta de 1,5 millones de euros, una cifra que el Zaragoza no iba a aceptar.

Mientras, el futbolista ya trabaja con el Real Zaragoza. Rodeado de incertidumbre, pero sabedor que aún le queda un año de contrato con el club aragonés. El lunes, Javier Aguirre conversó con Lafita sobre esta cuestión: las dudas instaladas sobre su futuro y el de otros jugadores de la plantilla.

Lafita: “Los sentimientos no se venden, siempre seré zaragocista”

Hoy domingo día 12 de junio en la contraportada del Heraldo de Aragón, sección “Entrevista del domingo” de Raúl Lahoz, el protagonsita es ÁNGEL LAFITA.

Aquí tenéis la original entrevista en la que Ángel ofrece respuestas muy interesantes y no se olvida de nadie de los que quiere, nombrando incluso a nuestra/su Peña como su segunda familia, ¡ GRACIAS ÁNGEL ! :

Para leer la entrevista pinchad en la foto inferior o aquí: LAFITA ENTREVISTA DOMINGO

Para empezar, comenzaremos por su nombre: Ángel Imanol. Porque usted no se llama solo Ángel; también Imanol.
A mi madre le gustaba el nombre de Imanol. Mi padre, cuando fue al Registro Civil, me puso Ángel Imanol.

Dejemos los papeles y vayamos al fútbol. Angelico, maño, ¿cómo no te recuperaste antes?
Lo he pasado mal. Estuve jugando mucho tiempo lesionado. Me pinchaba para poder competir en los partidos. Luego, hielo y más hielo. No ponía ni dormir.

Hasta que dijo basta.
Fue en Alicante, en el Rico Pérez. La decisión fue dura. Acabábamos de perder con el Hércules, una derrota durísima. Después de ir ganando 0-1, le dieron la vuelta. Hablé con Aguirre. Me entendió y decidimos parar.

Tengo una duda con Javier Aguirre. ¿Se merece una calle o una plaza en Zaragoza?
No sabe bien el trabajo que ha hecho. No es sencillo hacer grupo en un vestuario en el que se hablan tantos idiomas. Sin duda, ha sido fundamental en la salvación.

Tengo que contarle mi viaje a Madrid el día que dinamitó el estadio Santiago Bernabéu.
No me lo cuente, que lo sé: viajó en el AVE con mi padre. Pero él iba a Alcorcón a comentar el partido de Segunda del Huesca para Aragón TV. Cuando se enteró que había marcado dos goles, casi le da un patatus al hombre.

Hay que decir que es hijo y sobrino de futbolistas: de Ángel Lafita y del gran Javi Villarroya.
Ya ve, hay zaragocismo por todos los lados. Mi hermano, Nacho, también juegó en el Zaragoza B. Ahora intenta hacerse un sitio en el fútbol. Yo soy zaragocista por los cuatro costados, lo he mamado desde muy niño.

¿Cómo fue su marcha al Deportivo de La Coruña?
Durísima. Dejaba mi casa, mi gente. Aquí no me querían. Tuve que irme. En La Coruña me fueron bien las cosas.

Pero acabaron mal.
Lotina me puso. Me hice jugador. Regresé al Zaragoza y el Deportivo denunció. No les guardo rencor. Me pueden más los gratos recuerdos vividos en esos dos años. Por ello, me duele mucho su descenso a la Segunda División.

Mete goles, el cine es una de sus debilidades, le tildan de guapo… ¡Está que se sale!
Mi buen amigo Luis Alegre me ha ayudado a adentrarme, todavía más, en este mundo, teniendo el gusto de poder conocer personalmente a grandes actores. En cuanto a lo de guapo, la verdad es que no me preocupa demasiado.

Me han dicho que su hijo ya canta goles del Zaragoza antes de cumplir el año de edad.
Leo, mi hijo, fue a Valencia junto a mi mujer, Laura, y parte de nuestras familias, gracias al viaje que organizó mi peña, que en estos dos años ha sido una segunda familia para mí.

Oiga, dicen que le van a vender; pero yo solo le veo con la camiseta del Real Zaragoza.
No sé qué pasará, pero los sentimientos no se venden: siempre seré zaragocista.

Lafita:”Estamos obligados a no hundirnos y a hacer autocrítica”

Lafita con el Balón de Oro Messi en el pasado Zaragoza-Barça 

Paco Giménez. Heraldo de Aragón 11/01/2011 

El futbolista aragonés no encuentra ninguna explicación a lo ocurrido en Barcelona, habla de impotencia sobre el campo al ver cómo el Espanyol les pasaba por encima, pero pide al equipo que pase página ante la crucial importancia de los partidos que se avecinan. 

¿Han encontrado en el vestuario alguna explicación a la mutación del equipo que se vio en Barcelona respecto del que ganó a la Real unos días atrás?
No, porque no la hay. Lamentablemente, hay veces que el fútbol cambia a peor en solo siete días. Y eso nos ha pasado esta vez. Después de haber acabado contentos tras ganar a la Real, esta vez hicimos un partido muy malo. No hay explicación.

Habrá que reaccionar. El equipo es colista y el calendario trae de inmediato partidos a vida o muerte.
Estamos obligados a no hundirnos y a hacer autocrítica de manera urgente. Todos sin excepción. El sábado llega el Levante a La Romareda y necesitamos olvidar cuanto antes lo ocurrido en Cornellá, por duro que haya sido.

En pleno mercado invernal de fichajes, una actuación así deriva de inmediato en pensar que son necesarios muchos refuerzos, como ya pasó el año pasado. ¿Cómo se digiere esto dentro del vestuario?
Es normal que suceda eso viendo cómo va el equipo otra vez. La clasificación habla por sí sola. Pero, ni hace siete días éramos tan buenos y tan capaces de salir de la cola en un abrir y cerrar de ojos por ganarle a la Real, ni ahora somos tan desastrosos que es necesario cambiar a todo el equipo para lograr la salvación. No hay que ser desmedidos. Quienes vengan, seguro que lo hará para ayudar. Y ojalá lo hagan tan bien como los compañeros que llegaron en enero el año pasado. El vestuario está preparado para recibir a la nueva gente con los brazos abiertos. Sabemos dónde estamos.

Caras largas, silencios, decepción en las declaraciones. El equipo ha salido muy tocado de esta goleada.
Bueno, antes de jugar ya sabíamos que era un partido muy complicado porque el Espanyol anda muy bien este año. El primer gol nos hizo muchísimo daño y, a raíz de eso, fueron muy superiores en todo, absolutamente en todo. Es que no tuvimos ni opciones de replicar en ningún momento. La verdad es que, en situaciones así, es mucha impotencia la que sientes en el campo cada minuto que pasa.

Reconoce que no se hizo nada bien. Ni en defensa, ni en ataque, ni en la creación.
Fue un día para olvidar, de principio a fin. No salió nada de lo que se intentó. No llegábamos a ningún balón. No salía un solo pase. Desde el principio se vio que el Espanyol nos iba a pasar por encima. Y lo hizo en todos los aspectos del juego. No queda otra que reconocerlo.

Se había recordado en positivo que el equipo llevaba casi tres meses sin perder fuera de casa, empatando los últimos cuatro desplazamientos. Su bajonazo fue, por ello, aún más inesperado.
Es verdad. Todos teníamos la sensación de que, fuera de casa, hace días que estábamos dando mejor rendimiento y manteníamos una trayectoria esperanzadora. Por eso, para mí, fue muy raro lo que nos sucedió en Barcelona. Sigo insistiendo en que el primer gol, nada más comenzar el partido, nos sentó fatal y nos dejó aturdidos. Teníamos la premisa de aguantar como fuera los primeros quince o veinte minutos sin encajar un tanto, habíamos estudiado cómo ellos, como locales, siempre salen muy fuertes contra la portería rival. No supimos reaccionar de ningún modo a su 1-0 y por eso dejamos la sensación desde ese momento (minuto 7) de que el Espanyol nos pasaba por encima en cada acción.

Fueron casi 80 minutos en los que pareció que el equipo vagaba por el campo con los brazos caídos, una imagen que habían conseguido eliminar desde hace meses y que reapareció para estupor de los zaragocistas.
Todo es fruto de la impotencia. Queríamos pero no podíamos. En cada balón, en cada acción que intentábamos, ellos se imponían. De repente te das cuenta que el rival es superior en todo y te afecta. Tenemos que ser capaces de olvidar lo ocurrido porque no merece la pena darle más vueltas a algo tan desagradable. Hay que pasar página cuanto antes porque estas secuelas no nos van a hacer bien a nadie.

Habrá que reaccionar. El equipo es colista y el calendario trae de inmediato partidos a vida o muerte.
Estamos obligados a no hundirnos y a hacer autocrítica de manera urgente. Todos sin excepción. El sábado llega el Levante a La Romareda y necesitamos olvidar cuanto antes lo ocurrido en Cornellá, por duro que haya sido.

En pleno mercado invernal de fichajes, una actuación así deriva de inmediato en pensar que son necesarios muchos refuerzos, como ya pasó el año pasado. ¿Cómo se digiere esto dentro del vestuario?
Es normal que suceda eso viendo cómo va el equipo otra vez. La clasificación habla por sí sola. Pero, ni hace siete días éramos tan buenos y tan capaces de salir de la cola en un abrir y cerrar de ojos por ganarle a la Real, ni ahora somos tan desastrosos que es necesario cambiar a todo el equipo para lograr la salvación. No hay que ser desmedidos. Quienes vengan, seguro que lo hará para ayudar. Y ojalá lo hagan tan bien como los compañeros que llegaron en enero el año pasado. El vestuario está preparado para recibir a la nueva gente con los brazos abiertos. Sabemos dónde estamos.

Lafita: “Quiero un año 2011 sin sufrimiento en el Real Zaragoza”

Ángel Lafita en el entrenamiento de ayer. Foto: Heraldo de Aragón

Fuente: Heraldo de Aragón CHEMA R. BRAVO 02-01-2011

Ángel Lafita, referente aragonés en el vestuario del Zaragoza, da la bienvenida al nuevo año con el deseo de que el club vuelva a ser feliz.

Ángel Lafita se ejercitaba ayer en la Ciudad Deportiva con la huella del catarro demoledor con el que despidió 2010. El nuevo año le trajo la salud y un cúmulo de deseos felices para el Real Zaragoza. Desoye cualquier verbo que lo sitúe lejos del club en el mercado de invierno y abre su corazón zaragocista para quien quiera asomarse a él. Esa es su principal preocupación en 2011 y su mayor esperanza: que el zaragocismo, que la gente que se ha nutrido de esos colores, como él, desde el día del nacimiento, vuelva a creer en el club y en sus jugadores. Esta es la bienvenida de año que le brinda Lafita a la afición.

Hagamos balance de 2010  Bueno, un año con contrastes, con dos partes muy diferenciadas. La segunda vuelta de la temporada pasada fue muy buena para el Zaragoza, nos dio la salvación. Y, ahora, el comienzo de la actual, me recuerda bastante al año pasado. Es más de lo mismo. Pero sabemos que hay que hacer lo que entonces, reaccionar.

¿Lafita está satisfecho con Lafita? Siempre se puede dar más, evidentemente. Pero, cuando está abajo el equipo, es muy difícil que las cosas salgan bien. No obstante, cuando se está en la situación en la que estamos, no creo que sea oportuno pensar en uno mismo. Seguro que cuando salgamos de esta, lo haremos todos mejor.

¿Cómo sería su 2011 ideal? Sin sufrimiento. Estar cómodos, encontrar calma. Pero sobre todo sin sufrimiento. Y con tranquilidad en el alrededor del equipo, en todos los aspectos.

¿Es complicado ahora transmitir ánimo o un mensaje positivo? Sí, pero la gente es consciente de lo que hay. El aficionado sabe muy bien cómo está el Zaragoza. Hay que darles un diez a todos ellos, de verdad. Están aguantando mucho, conocen la situación, y espero que todos, todos, porque todos estamos en el mismo barco, salgamos lo antes posible hacia adelante y pongamos al Zaragoza donde se merece.

Usted conoce demasiado bien al Zaragoza y al zaragocismo. ¿Es hora de reparar la fractura social entre la afición y el club? Sí. Lo peor que le puede pasar a un club y a una afición es que se llegue a la indiferencia. No sé si se está llegando a ese punto, pero eso no puede pasar. Sería un error. Creo que es momento para sacar el orgullo. En momentos como este de tanta dificultad hay que sentirse orgulloso de ser zaragocista.

¿Qué razones puede hallar el aficionado para creer de nuevo en el Zaragoza y en su salvación? El año pasado, por ejemplo, el mercado de invierno fue crucial? Somos conscientes en el equipo que van a venir tres o cuatro refuerzos. Vendrán para ayudarnos, gente nueva, pero sabemos que los que estamos somos los que vamos a estar. La mayoría seguiremos y deberemos solucionar la situación. El actual vestuario es el que debe sacar adelante esto.

¿Qué les transmite Aguirre? Él fue futbolista y entiende a la perfección la situación en la que nos encontramos. No es agradable estar abajo, y las cosas no salen igual que si se estuviera en un momento cómodo de resultados. Nos dice precisamente eso, que saquemos resultados, que eso es lo importante ahora por encima del juego bonito y esas cosas. Ahora deben mandar las victorias.

¿Cómo se toma el vestuario que el equipo requiera reforzarse con tanta urgencia? No estamos ni a favor ni en contra. Quien venga, vendrá a ayudar, los fichajes serán porque el club lo considere bueno y porque subirán el nivel. El año pasado nos ayudaron mucho y fueron muy importantes para la salvación.

Ha mamado zaragocismo desde que nació, se ha criado en el Real Zaragoza, ha vivido en la Ciudad Deportiva. ¿Pesa más la camiseta o quema más ese sentimiento zaragocista ante situaciones tan complicadas como la actual? (Largo silencio). Es más responsabilidad. No es que pese más la camiseta o queme más el sentimiento. Yo, como dice, he mamado zaragocismo toda la vida. He crecido en esta casa. El Zaragoza lo es todo. Por eso es normal sentir más responsabilidad. Sé lo que significa este club.

¿Cómo se refugia ante la adversidad del presente? No es bueno estar las 24 horas del día pensando en la situación y dándole vueltas a la cabeza. Uno se volvería loco, esto es fútbol. Pero es cierto que busco aislarme con la familia.

¿Enero es la vida? Nos la jugamos este mes. Lo es todo. Es ahora cuando debemos salvarnos. No hay que perder más puntos en La Romareda. Si queremos reaccionar, tiene que ser ya.

¿Y el 31 de enero dónde estará? No lo sé. A mí nadie me ha dicho nada, ni que estoy en venta ni que soy transferible. En serio. Me queda otro año de contrato, y si no hay cambio de planes, en el Zaragoza seguiré.

¿Le molestaría que el club le buscara una salida en el mercado sin contar con usted? No sé si se está dando esa situación. Si se diera, lo hablaríamos, pero no creo que esté siendo así.

Aparece Lafita, aquel enganche del Deportivo

 

Lafita el sábado en Mestalla disputando el balón a Banega. Foto: Heraldo

Hoy transcribimos el artículo del periodista Paco Giménez sobre Ángel Lafita en Heraldo de Aragón:

El aragonés firmó en Valencia su mejor actuación desde que, hace dos veranos, el Zaragoza lo repescó de La Coruña. Y lo hizo jugando por fin en su sitio: como segundo punta.

Ángel Lafita fue, sin duda, una de las más agradables apariciones en el Real Zaragoza que empató el sábado en Valencia. El aragonés, dentro de la mejoría general de todo el equipo, se erigió en el principal actor del mecanismo ofensivo del once inicial. Lafita se encargó, en la mejor primera parte del cuadro blanquillo fuera de casa en los últimos cuatro años, de dar sentido y profundidad al nuevo esquema táctico de Gay, ese 5-3-2 que ha surgido como flotador postrero del entrenador cuando los problemas y los resultados empiezan a ser agobiantes y amenazadores dentro del vestuario.

Lafita, ubicado como segundo punta, desarrolló todos los movimientos necesarios para que el Real Zaragoza diera, como hacía tiempo no sucedía, la imagen de un equipo con empaque, con poderío en ataque, con verticalidad, con peligro y con sentido colectivo en los contragolpes. En Mestalla, el Real Zaragoza dio miedo a su adversario, el potente Valencia de ‘Champions League’. Lo hizo principalmente en la primera parte, con especial énfasis en el cuarto de hora inicial. Fue el tiempo que le duró la gasolina a Lafita, cuyo derroche físico resultó extraordinario en ese marco temporal.

Cada vez que los tres centrales (Lanzaro, Jarosik o Contini) cortaban un balón en las inmediaciones del área de Doblas, Lafita arrancaba desde la línea divisoria del campo en busca de espacios libres para recibir el balón en carrera. A veces, le llegó directamente de los zagueros. Otras, tuvo el paso intermedio de los centrocampistas encargados de ligar el juego de corte con la transición hacia el área rival: Gabi y Jorge López. En una tercera vía de suministro de balones, fueron los laterales (Diogo y Ponzio) los que encontraron por delante siempre a un amigo: Lafita.

El zaragozano jugó por tercera vez en siete días en su posición natural, la de toda la vida desde crío: media punta o segundo delantero, con campo abierto y sin limitaciones espaciales. Son los tres partidos en los que Gay ha decidido, a la desesperada, proponer una defensa con cinco piezas, un medio campo con tres y un ataque a dúo.

El estreno de Lafita en su posición preferida fue de forma accidental. El día del Barcelona, el canterano era suplente hasta diez minutos antes del inicio del choque, cuando se lesionó Sinama-Pongo-lle y Gay debió buscar alternativa. Lo natural hubiese sido apostar por el otro ariete puro, Marco Pérez, pero se decantó por Lafita para ubicar a Braulio (que iba a entrar por la derecha) como referencia. Ese día en La Romareda, el ’17’ blanquillo ya tuvo media hora notable, en la que apuntó maneras similares a las que le hicieron triunfar en el Deportivo hace dos temporadas. Cuando Braulio se quedó solo ante Valdés y pudo marcar el 1-0, el contragolpe tuvo el sello de Lafita desde su gestación en el desmarque hasta el pase final.

El miércoles, en Sevilla, Gay repitió ese mismo ataque. El aragonés volvió a mostrar su actividad, aunque con menos brillo, en la primera parte del lance. Tuvo una ocasión en el minuto 15 que envió fuera, cruzada por poco. En la segunda parte, abrió los espacios en las dos jugadas de Braulio en las que pudo haber penalti (solo la segunda fue pitada por el árbitro).

En ambos casos, contra el Barça y el Betis, Lafita acabó reventado físicamente y tuvo que irse a la ducha a falta de algo menos de media hora. La tendinitis crónica de la que fue tratado durante todo el verano y que ya arruinó en parte su campaña el año pasado (el de su duro y polémico regreso a Zaragoza desde La Coruña), aún le sigue pasando factura al no estar todavía en plenitud física.
Un jugador de primer nivel
Y este sábado en Mestalla, el rodaje previo dio sus frutos. El primer tiempo de Lafita resultó sobresaliente, propio de un jugador de primer nivel. Desequilibrante, poderoso en la zancada y el desborde, listo en las diagonales, eficaz en los apoyos al delantero (Braulio) y a la gente que llegaba desde atrás (Gabi, Jorge López y los laterales). Le faltó la guinda de marcar el gol que tuvo, mano a mano ante Moyá, tras una pared engendrada por él mismo y que Braulio le devolvió en el área con un gran taconazo. Los pies del portero local abortaron lo que pudo se el 0-2 y, probablemente, la puesta en valor, por fin, de un Lafita con hechuras de gran jugador.

En definitiva, emergió con la camiseta del Zaragoza ese futbolista relevante que creció y se manifestó en Riazor a las órdenes de Lotina (curiosamente, con un sistema idéntico al utilizado ahora por Gay aquí). No como interior pegado a una banda (da igual la diestra que la zurda), como tanto lo ha utilizado Gay o, antes Marcelino. No como delantero centro, como llegó a jugar el año pasado cuando el técnico asturiano no tenía más cera. Como Lafita ha dicho mil veces, su sitio es la media punta.